Introducción sobre la Menta
La menta es una de las plantas
medicinales más antiguas y aún se sigue utilizando por su aroma. Como muchas
otras hierbas, era conocida de los antiguos egipcios, griegos y romanos. Estos
se coronaban con menta en sus banquetes, conscientes sin duda de sus efectos
desintoxicantes. Era ingrediente de perfumería entre los hebreos a causa de sus
proclamadas propiedades afrodisíacas.
Esta hierba procede de Asia Central
y del Mediterráneo. Es una planta muy versátil y de la que existen muchas
variedades. Combina muy bien con otras hierbas como son: albahaca, eneldo,
perejil; en Asia con: jengibre, comino, Cardanomo, clavos de olor. El olor
devela las virtudes tónicas y estimulantes de la planta. Es energética de aroma
fuerte, fresco, dulzón, picante y refrescante. No debe tomarse de noche porque
produce insomnio. Se puede utilizar tanto fresca como seca.
Tiene propiedades digestivas, es
buena para el mal aliento, inflamaciones gingivitis, contra las náuseas,
espasmos intestinales.
Culinariamente es utilizada para
aderezar legumbres como: habas, berenjenas, pepinos, guisantes, tomates; carne,
venados, vinagreta, patatas, pescado asado, condimento en salsas. Muy utiliza
en la cocina China, Hindú, Iraní, Vietnamita, en los postres casa muy bien con
el chocolate, las frutas, los helados, la mousse. Es muy utilizada para
elaborar productos farmacéuticos, aromatizar bebidas, caramelos y pasteles
¿Como
cultivé mi menta?
1 Toma un esqueje de una planta de menta existente. Es
difícil cultivar menta a partir de semillas y es prácticamente imposible para
algunas variedades como la menta piperita. Corta una ramita 1 cm por encima de
una unión para permitir el crecimiento de nuevas ramas en su lugar. No es
necesario que la ramita tenga muchas hojas y casi cualquier ramita será
útil.
2 Trasplanta el plantón o la ramita enraizada a
una maceta. Plantar en
maceta la menta es la forma más popular de cultivarla debido a que de esta
manera puedes mantenerla bajo control fácilmente, además de mantenerla cerca de
tu cocina para usarla con frecuencia. La menta se propaga con rapidez y sus
raíces tienden a sofocar las raíces de otras plantas. En consecuencia, a menudo
es mejor plantar la menta en una maceta sin otras plantas.
3 Si
vas a plantarla en el suelo, elige en una zona húmeda con pleno sol o sombra
parcial. Las mejores
condiciones para cultivar menta en el suelo requieren un suelo fértil con un pH
que esté entre 6 y 7. Aunque puede crecer por su cuenta sin problemas, echarle
un poco de fertilizante cada dos o tres semanas no le hará daño.
Evolución de la
menta:
Aquí podemos observar cuando el esqueje esta recién
plantado.
Aquí cuando tenía 1 semana y
media.
Aquí ya había pasado 3
semanas
Unas semanas después de
trasplantar la menta.
1 Dirígete a la tienda
especializada en jardinería de tu preferencia para comprar un plantón de menta. La
menta no germina fácilmente de la semilla, así que solo los jardineros más
experimentados deben comenzar desde que esta planta es una semilla. Plántala
directamente en la tierra para maceta o compost después de haberla comprado y
llevado a casa.
·
Una tienda
especializada en jardinería tiene mayor variedad de mentas; sin embargo,
podrías encontrar plantones y plantas de menta en el mercado local de
agricultores y en los supermercados.
2 Toma un esqueje de
una planta de menta madura. Pregúntale a un
amigo si puedes extraer un esqueje de una planta de menta que tenga en su
maceta o busca uno en un jardín local. Corta aproximadamente un centímetro por
encima del tallo con una tijera afilada.
3 Opta por utilizar una
menta que vendan en la sección de comida fresca del supermercado. No
existe garantía de que logres cultivar una planta de menta a partir de cada
esqueje, pero es una buena forma de utilizar una menta sobrante si estás
dispuesto a experimentar.( Esto es opcional si no encuentra una planta)
4 Espera a que crezcan
las raíces blancas y alcancen una gran longitud antes plantar la menta en una
maceta. Incluso podrían extenderse hasta el fondo de la
maceta.
5 Escoge una maceta que tenga agujeros
de drenaje en la base. Ten en cuenta
que una planta de menta puede crecer muy bien si la tierra está bien drenada.
Compra un platillo para maceta y colócala debajo de la maceta para evitar
manchar tu alféizar o patio.
6 Llena el tercio
inferior de la maceta con tierra para maceta.
7 Coloca el esqueje de menta o el plantón de menta dentro de la maceta. Enrolla las raíces en caso de que sean muy largas para la maceta.
8 Riega la tierra con
agua de manera que llegue hasta las raíces. Riégala
cuando esté seca durante el primer año de cultivo. Esta planta siempre debe
tener tierra humedecida.
·
Si el clima se vuelve
caluroso, necesitarás regarla varias veces al día.
9 Mantén
la maceta en una ubicación hacia el este. Es
muy recomendable que la planta de menta reciba seis o más horas de luz solar,
pero también se le debe proteger del sol ardiente de la tarde. Asimismo, si la
planta de menta recibe poca luz solar en el invierno, podría morir.![]() |
| Transplante de esqueje de Menta para la presentación final. |
Conclusión
La menta es una planta
muy útil para los procesos dispépticos y para aliviar el dolor, todos estos
siempre y cuando hayan sido preparados correctamente. Se recomienda al médico
que la pueda recetar en conjunto con otros fármacos, claro siempre y cuando la
acción de éstos no tenga ningún efecto dañino al paciente.
Las plantas de menta son el punto de partida
perfecto para comenzar a crear un jardín de hierbas. Por lo general, se
cultivan en una maceta, ya que esta especie es extremadamente invasiva y sus
raíces crecen constante apoderándose de toda la tierra alrededor. Escoge una de
las 600 variedades de menta, y proporciónale bastante agua y exposición al sol
para mantenerla floreciente.






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